Nana de la presencia inadvertida

 

 

no llores mi amor nunca llores

no gimas no sufras de amores

no mojes en sal tu tristeza

tu dulce belleza

no llenes de horrores

 

sonríe mi vida sonríe

derrama tu luz y sonríe

envaina por siempre tu llanto

que nunca es un santo

del cual yo me fíe

 

olvida el dolor niña olvida

no dejes que crezca tu herida

tan sólo disfruta el momento

sufrir es invento

del miedo mi vida

 

no temas que pierdo la calma

no lluevas el agua de tu alma

no seques al sol tu destino

en ti está el camino

en tu mano en tu palma

 

 

David Lorenzo

En la orilla de tu ausencia

© 2003